En contacto con agua, cada partícula aumenta su volumen más de 40 veces.
Esa agua absorbida disuelve parte de los nutrientes que tiene cada gránulo, liberando posteriormente una solución de agua más nutrientes, cuando la planta lo necesita.
Cuando exista otra vez lluvia o riego, el proceso de absorción de agua y liberación lenta de ésta con sus nutrientes disueltos se repetirá una y otra vez, con una duración mínima de cinco años.